jueves, 27 de noviembre de 2008

ESTE VIERNES 28 - TENEMOS UNA REUNIÓN...

Hola amigos/as:

No se olviden que este Viernes 28 nos estaremos reuniendo en el Instituto Bíblico de Lima para nuestro Segundo Conversatorio del programa Diálogos para la Misión.

Esta vez el tema será: La Mujer y los Múltiples Rostros de la Violencia. Nos acompañará la dra. Grecia Elena Rojas, abogada de la Defensoría del Pueblo.

Hora: 7:00 a 9:00 pm.
Lugar: Jr. Nazca 148, Jesus María

Todos y todas son bienvenidas. La entrada es libre y pueden llevar amigos/as.

domingo, 23 de noviembre de 2008

LA MUJER Y LOS MÚLTIPLES ROSTROS DE LA VIOLENCIA

Puede producirse en cualquier espacio, bajo cualquier circunstancia. Y a pesar que en la actualidad la violencia contra las mujeres está considerado como delito, persiste un alto nivel de aceptación social que la legitima.


Este ejercicio nocivo que atenta contra las relaciones humanas, abarca diferentes manifestaciones como la violencia física, sexual, psicológica y económica, se refuerza o justifica con el silencio de las afectadas, con la actitud de indiferencia, entre otras; estas expresiones revelan la cotidianidad y preocupante conformidad de tales prácticas en pleno siglo XXI (y las organizaciones religiosas no están exentas de ello).


Es así, que teniendo como referencia la conmemoración del Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, promovemos una plataforma para el análisis y el diálogo abierto al respecto.


LA MUJER Y LOS MÚLTIPLES ROSTROS DE LA VIOLENCIA

Día: Viernes 28 de Noviembre

Hora: 7:00 pm.

Lugar: Instituto Bíblico de Lima

Jr. Nazca Nº 148 (Altura Cdra. 8 Av. Brasil - Jesús María).


Tenemos como objetivo extender la mirada ante las caras públicas y ocultas de la violencia contra las mujeres, para desafiar la conformidad social persistente, fomentar la prevención, así como la defensa de la integridad, libertad, dignidad y autonomía de la mujer en los diversos espacios a los cuales representamos.


En esta oportunidad contaremos con la participación de Grecia E. Rojas, abogada de la Defensoría del Pueblo y especialista en temas de género.


Reciban esta cordial invitación, amigos y amigas, hermanas y hermanos...Los esperamos.

Recordemos que los cambios serán generados en función a que asumamos compromisos con los principios compatibles a los del Reino de Dios.

martes, 18 de noviembre de 2008

Crisis del Modelo de Representación en la Iglesia Evangélica

Desde hace unos años se ha venido afirmando que el mundo evangélico en América Latina asiste a una crisis del paradigma denominacional para conducir y orientar la identidad teológica y espiritual de los creyentes latinoamericanos. Algunos autores han señalado la entrada en vigencia de un paradigma “postdenominacional” donde si bien las denominaciones siguen existiendo, éstas no condicionan ni establecen la pauta de las creencias, la liturgia o la espiritualidad de sus miembros, puesto que no ejercen la misma influencia o no tienen la misma fuerza que en años anteriores.

De la misma manera un conjunto de voces de jóvenes creyentes están haciendo sentir su toma de distancia con relación a la creencia en la legitimidad o validez del “paradigma de representación” de los líderes, dirigentes o pastores con respecto de sus dirigidos, feligreses o membresía.

Desde estas voces divergentes el orden de gobierno en el que muchos de nosotros hemos crecido en las iglesias evangélicas estaría siendo sacudido por formas emergentes de organización eclesial, por nuevas comunidades, “iglesias-hogar” u otras formas de asociación que los cristianos no-católicos estarían empezando a construir en nuestro Continente.

En el pasado mes de octubre, con motivo de la conmemoración del Día de la Reforma Protestante (31 de octubre) nos reunimos como IMT con un pequeño grupo de creyentes que forman parte de estas nuevas comunidades y realizamos un DIÁLOGO PARA LA MISIÓN sobre este tema.

Allí conocimos la historia de Juan Rebelde. Usted puede leer un comentario al respecto en: (http://jovenestiempodehablar.blogspot.com/2008/07/homenaje-juan-rebelde.html?showComment=1215795720000)

Como lo señala el teólogo Jorge Chávez en el blog precitado, “Juan Rebelde representa en su forma de pensar a una juventud que rechaza los íconos tradicionales religiosos para empezar a preguntarse a sí mismo ¿qué significa ser sencillamente un discípulo de Jesús?”.

Identificamos en nuestro diálogo que esta “crisis de representación” es en realidad una crisis del modelo pastoral vigente por la cual algunos creyentes no creen que la enseñanza del Nuevo Testamento nos vincule con un esquema centrado en la concentración del poder alrededor de un grupo especializado de “clérigos”, en contraposición con un grupo de “laicos” que asumirían en estas mismas iglesias un papel secundario, pasivo y subordinado no sólo en la toma de decisiones sobre la marcha de la congregación, sino incluso en las normas de conducta compartidas y en la forma de vivir de los creyentes.

Enarbolando la bandera que “todos los creyentes somos pastores unos de otros”, nuestros amigos del movimiento emergente nos hicieron pensar en cuáles son los fundamentos que podrían justificar una serie de prácticas que se dan en nuestras iglesias: el que haya un grupo especializado de líderes, que estudia teología, que tiene autoridad para administrar los sacramentos u ordenanzas, que ejerce el protagonismo en la predicación, la enseñanza y la corrección pastoral y que tiene el derecho de recibir un sueldo a cambio de esta función que desempeña.

Es decir, estos grupos emergentes nos hicieron pensar en temas como: las formas de organización de las comunidades cristianas, la distribución del poder al interior del Cuerpo de Cristo y los fundamentos bíblicos para el sostenimiento de grupos dedicados a un “ministerio a tiempo completo” dentro de la congregación.

Asimismo, pensamos juntos en los vicios que puede generar la concentración excesiva del poder en la iglesia en pocas manos, la falta de una cultura de rendición de cuentas (accountability) y la necesidad de contar con mayores espacios de descentralización del ejercicio de los dones y ministerios para no vivir en esquemas “templo-céntricos” y menos aún, no vivir tampoco en esquemas “pastor-céntricos”.

Nos llamó la atención que la orientación teológica de estos grupos emergentes dentro de la actual Iglesia Evangélica poco sepan o quieran saber con relación a los postulados de la Reforma Protestante, a la que ven como algo lejano y antiguo, algo del siglo xvi que no tiene mucho que decirnos en pleno siglo xxi.

Sin embargo, mucho de lo señalado por esta teología y discurso contestatario emergente, está emparentado con la utopía reformada del sacerdocio universal de todos los creyentes del siglo xvi. En un mundo medieval en el cual la mediación de la Iglesia y del sacerdote eran considerados imprescindibles para alcanzar el favor de Dios, la Reforma Protestante irrumpió en la Europa occidental afirmando el libre acceso a la presencia de Dios por la sola gracia y por la obra de Cristo y el Espíritu Santo.

El llamado a vivir en una “Iglesia Reformada siempre reformándose” parece que entró en un gran vacío y cayó en “saco roto” con el transcurrir de los años y con el desarrollo de las principales líneas denominacionales, protestantes, evangélicas y carismáticas (incluyendo a las iglesias independientes, iglesias apostólicas e iglesias no-denominacionales) que han seguido reproduciendo el esquema de la separación radical entre clérigos y laicos hasta experimentar esta crisis actual que es evidenciada de manera más directa a nivel de los sectores juveniles de muchas congregaciones.

El nuevo paradigma de comunidades emergentes parece estar en franco ascenso, de la mano del auge del sistema de libre mercado de discursos evangélicos, la masificación de las formas de consumo de productos religiosos convencionales y no convencionales, el uso de los medios de comunicación y el Internet y la crisis del paradigma denominacional y, probablemente, de la crisis del modelo pastoral de representación que procura concentrar el poder sobre la congregación hasta niveles insoportables para esta juventud emergente y postmoderna.

Termino señalando una paradoja histórica sobre el tema que venimos tratando. Hace unos días llegó a mis manos un artículo, de mi buen amigo el investigador católico José Luis Pérez Guadalupe, titulado “Gestión y Liderazgo Eclesial. Un desafío para la Iglesia Católica”. En síntesis, es un llamado a que la Iglesia Católica realice una reforma en su manera de concebir el “liderazgo eclesial” que permita la “descentralización de la autoridad y de las funciones, y un mayor empoderamiento de su personal”. Es un llamado al desarrollo armónico de los carismas que permita que la Iglesia Católica llegue a entusiasmar con una propuesta activa de pastoral y evangelización a un pueblo latinoamericano que encuentra una realidad eclesiástica de diversidad religiosa que le permite optar por formas alternativas de espiritualidad distintas a la católica, y allí estamos definitivamente los evangélicos como la principal alternativa de espiritualidad.

Sin embargo, la paradoja consiste, a mi entender, que mientras la Iglesia Católica busca descentralizarse y otorgar una mayor fluidez a la administración del poder de tal manera que se vuelva una iglesia más dinámica y más cercana a las necesidades espirituales de la gente, las Iglesias Evangélicas por su parte, habiéndose originado en la crítica a la concentración de poder del sistema eclesiástico de la Iglesia Medieval con expresiones como la Reforma Protestante, hoy, esos hijos de la Reforma están buscando concentrar y encerrar el poder en formas de administración eclesial que controlen y ahoguen la vida de sus miembros, quizás incluso, bajo el pretexto que esta sería una forma más eficaz de cuidado pastoral.

Pareciera que no hemos aprendido de la historia o que cíclicamente tendemos a volver a nuestros viejos errores. Esta iglesia emergente de los jóvenes postmodernos nos está haciendo ver nuestros propios límites y haríamos bien en meditar si como evangélicos estamos en condiciones de afirmar que OTRA IGLESIA ES POSIBLE en cuanto a la administración del poder en la espiritualidad evangélica en América Latina.

domingo, 19 de octubre de 2008

¡Estás Invitado! - Nos reunimos este Viernes 24 de Octubre



Este viernes 24 de octubre tendremos una reunión denominada "Diálogos para la Misión". En esta oportunidad estaremos conversando sobre el tema: "La crisis del modelo de representación en la Iglesia Evangélica y la Utopía del Sacerdocio Universal de todos los creyentes". El facilitador de esta reunión será el teólogo peruano Jorge Chávez, quien guiará nuestra conversación sobre este importante tema.

La típica separación entre los ministros de "tiempo completo" y la grey del Señor parece haber producido un modelo eclesiástico que prioriza la canalización de las bendiciones de Dios a través de los miebros con rango y autoridad pastoral en la congregación. Sin embargo, la emergencia de nuevos modelos de organización y liderazgo de las comunidades cristianas parece estar poniendo en discusión el carácter sagrado e intocable de la representación pastoral en las nuevas iglesias.

Sobre este tema nos reunimos para conversar y dialogar juntos todo el equipo del IMT y ustedes, nuestros lectores y amigos/as. El lugar será los ambientes del Instituto Bíblico de Lima, ubicado en Jr. Nazca 148, Jesús María a la altura de la cuadra 8 de la Av. Brasil. La hora de nuestra reunión: De 7:00 a 9:00 pm. Se ruega su puntual asistencia y no se olviden: la entrada es libre y pueden traer otras personas interesadas en participar de este diálogo.

A pocos días de conmemorar la fecha de la Reforma Protestante, desde América Latina, resulta válido revisar el tema de las formas de distribución del poder en la Iglesia a la luz de un principio reformado muy importante: el sacerdocio universal de todos los creyentes como horizonte utópico. ¿Cómo se relacionan estos dos temas? ¿De qué manera se puede afirmar un ministerio pastoral en medio de una congregación donde todos tenemos libre acceso a la presencia de Dios sin más mediadores que nuestro Señor Jesús? ¿Cómo se relaciona esta manera de plantear las relaciones sociales en la congregación con el tipo de evangelio y de testimonio que peoyectamos al mundo? Son preguntas sobre las que queremos conversar este viernes 24 de octubre en "Diálogos para la Misión". ¡Te esperamos!

miércoles, 8 de octubre de 2008

¿QUÉ APORTES OFRECE EL APOCALIPSIS PARA REALIZAR LA MISIÓN DE LA IGLESIA HOY?

En su visita a Lima, Juan Stam, tuvo a su cargo las ponencias referidas al libro de Apocalipsis. Un escrito que despierta curiosidad, polémica y una serie de interpretaciones por su alto contenido simbólico, cabe decir además, que es habitualmente asociado “sólo” a un catastrófico fin del mundo.

Es entonces, necesario y pertinente señalar que existe para los y las creyentes de hoy, premisas para la realización de la misión, esas tareas que la iglesia no puede, ni debe ignorar. En seguida un resúmen respecto a este tema:


Un punto de partida

Empecemos del hecho que el Apocalipsis o Revelación, fue escrito en un momento de extrema crisis, y está dirigido a los cristianos, mártires del siglo I, víctimas de brutales ataques por parte del Imperio Romano. Y en su rol profético, Juan denuncia la opresión de un imperio romano arrasador, se pronuncia contra un sistema político, económico, social, económico, religioso e ideológico. Para los primeros lectores, obedecer este libro y no acomodarse al sistema, podría significar la muerte.

¿Cómo ese mensaje escrito para los destinatarios de su tiempo es ahora mensaje para la iglesia de hoy?

Jesucristo es el Señor de la historia, y el mundo es el campo de nuestra misión. Fuera de ese mundo, no podemos realizar nuestro testimonio, nuestra evangelización y nuestra práctica de las exigencias del evangelio. El Señor nos llama a vivir nuestra fe en el mundo donde estamos (Perú, Costa Rica, América Latina), no fuera de ese mundo ni en otro mundo. Por eso, es imperativo que lo entendamos a fondo, y que lo entendamos bien.


Propongo estos puntos que nos ayudan a ver bíblicamente nuestra realidad y su significado para la realización de la misión en la iglesia hoy:

Enfatizar en el Proyecto del Reino de Dios

Es anunciar ese proyecto como un reino de justicia, la figura del “lino fino” es tomada como las acciones justas de los santos. Es para el cristiano ingresar en la historia, asumiendo un compromiso con los desfavorecidos, forjando un nuevo estilo de comunidad donde se respeten la vida, la libertad y los derechos que son pasados por alto en nuestros países. En ese sentido, presentar este Reino de justicia está vinculado con la tarea profética del análisis crítico de la realidad.


Asumir el compromiso profético: Denunciar, no quedarse callados
El rol profético siempre comenzaba con esa manera de ver la realidad, para cuestionarla. Ser profético exige cuestionar muy rigurosamente lo que está pasando en este mundo donde vivimos. La pasividad sumisa no es una virtud cristiana. Juan es tajante en su denuncia del pecado, dentro y fuera de la iglesia. A las obras de los nicolaítas, las confronta con el odio del mismo Señor Jesús (Ap 2:6). ¡Qué importante saber odiar, pero con el Señor, aborrecer lo que él aborrece y cómo él lo aborrece! En su denuncia del Imperio Romano, Juan se atreve a tildar al emperador de bestia diabólica y su propaganda como vómito de demonios (16:13-14). La "imparcialidad" y la "neutralidad" no son valores proféticos; las más de las veces son anti-valores que terminan sirviendo a la injusticia. La iglesia tiene que aprender a indignarse, con ira santa e impaciencia profética. "Yo no me meto" o "Eso no me afecta a mí; ¿A mí qué me importa?" no pueden ser consignas nosotros ahora. A veces, callarse es el peor pecado. Las denuncia de Juan de ninguna manera significaban un pesimismo, mucho menos un derrotismo. La primera expresión de esta fe profética era el anuncio de juicio divino, que paradójicamente significaba la esperanza de la realización de la justicia de Dios.


Entender el sentido del juicio final

El juicio final se dirige en muchos pasajes contra los que hablan y no hacen nada, los que dicen “Señor, Señor” Y nuestro evangelismo ofrece un evangelio barato, muy fácil, una gracia barata ¿No estaremos llenando nuestras iglesias de personas que dicen Señor…Señor; pero no hacen la voluntad del Padre? Esta es una falsificación de la misión de la iglesia.

Creo que mencione una iglesia en Alemania donde dice:

Me llaman camino y no me siguen
Me llaman luz y no me ven
Me llaman maestro pero no me escuchan
Me llaman Señor y no me obedecen
Si yo los condeno, no me reclamen

Decir Señor, Señor, no garantiza nada, hacer la voluntad de Dios es reconocer a Cristo como Señor.

Anunciar un nuevo orden de cosas
En la visión de la Nueva Jerusalén, Juan anuncia un nuevo régimen de abundancia e igualdad para todos. Si antes la ramera y sus aliados tenían prostituido todo el poder, ahora todos los habitantes de la Nueva Jerusalén son reyes y sacerdotes, nadie mayor que otro ni nadie menor que los demás. Si antes la ramera tenía prostituida toda la riqueza (oro, perlas, muchas joyas), en la Nueva Jerusalén esas riquezas serán de todos: calles de oro y puertas de perlas fundadas en gemas y joyas que ya no están monopolizados por los poderosos.

Y eso nos compromete con un nuevo orden de cosas, a cooperar en la construcción de una nueva realidad en Perú este año, en Costa Rica este año. Nos motiva a luchar a comprometernos con ello.

Mantener la esperanza
En el capítulo cuatro del Apocalipsis Juan fue llevado a la puerta del cielo y vio el trono de Dios, establecido por los siglos de los siglos. ¡Qué fundamento más firme para nuestra esperanza! Pero al final del libro, ese mismo trono desciende y se establece en la Nueva Jerusalén, en una nueva tierra. La esperanza que nos da el Apocalipsis no es sólo la de ir a cielo. En la visión final estaremos con cuerpos resucitados y gloriosos, andando sobre tierra nueva y viviendo en una comunidad nueva, comiendo del árbol de la vida. ¿Podría haber mayor esperanza que la que nos promete el Señor? El Apocalipsis anuncia una esperanza más allá de las circunstancias históricas. Es impresionante la manera en que va alternando entre visiones de la tierra y otras del cielo, o del presente de lucha y otras del futuro de victoria y gozo. Después del largo relato del dragón y sus aliados (capítulos 12-13).


Hablar del Apocalipsis es hablar también de poder. Aquí también tenemos un desafío muy retador para los partidos políticos cristianos y para los cristianos que llegan a ocupar puestos en el gobierno. Dios no los tiene ahí para defender los intereses de la iglesia sino para ser la conciencia profética de la nación...Hasta ahora no conozco a alguno que sobreponga los intereses del pueblo, si conocen a alguno, me avisan...


Si estos partidos políticos cristianos no tienen una presencia profética en la vida del país, mejor irse para la casa. Muchas veces los políticos evangélicos son conocidos por su poca integridad y su mucho oportunismo, de modo que una denuncia profética por ellos carecería totalmente de credibilidad. Las más de las veces ellos se han metido en la política con el único objetivo de buscar favores para la iglesia, o hasta personales, y no de luchar para la justicia y servir al bien de todo el pueblo. Por eso ha sido escandaloso el fracaso de muchos partidos políticos supuestamente cristianos.

Para concluir

Una crítica de la iglesia o de la sociedad que sólo denuncia, sin anunciar lo nuevo que Dios traerá, no pasa de ser sólo una denuncia social. No es profética. Los profetas gritan sus denuncias, pero proclaman con voz aún más fuerte el triunfo del reino de Dios. El Apocalipsis es un mensaje de esperanza, los y las cristianas en general debemos ser portadores de esa esperanza.

Esta ha sido una sistematización de lo todo lo referido al tema de la misión, trabajados en los talleres y la conferencia de Juan Stam. Esperamos que estos aportes nos de luces para replantear algunas directrices o mantener las que nos ayuden a mejorar el trabajo misionero de la iglesia.