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sábado, 5 de abril de 2014

El MINJUSddhh y el diálogo interconfesional

Lima, viernes 4 de abril.- Se desarrolló en el auditorio del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, un conversatorio propiciado entre el MINJUS y la "Alianza Interconfesional". Hablaré de esta última organización, más adelante. Al Minjus ya lo conocemos, es el Ministerio de Justicia, que recientemente añadió a su título de ministerio, el de "Derechos Humanos" también, osea "DDHH". Es jurisdicción de este ministerio, a través de la Dirección General de Justicia y Culto, y sus respectivas direcciones: 1) Dirección de Asuntos Interconfesionales / y 2) Dirección de Asuntos Católicos. La primera dirección es la que atiende directamente a las confesiones no católicas, es decir a las iglesias evangélicas, musulmanes, hinduistas, budistas, bahá'ís, judíos, adventistas, mormones, etc. En esta ocasión convocaron con motivo de un seminario titulado "Libertad Religiosa y Diálogo Interconfesional", para lo que se invitó a abordar el tema al ps. Donald Smith (conocido nuestro) y al Dr. José Antonio Calvi Del Risco (conocido también, pero por motivos no tan felices). Abrió el seminario la Dra Frezia Villavicencio (directora general de Justicia y Cultos) quien nos dio la bienvenida, participó también la Dra. María esperanza Adrianzén, quien recordó el marco normativo sobre libertad religiosa en el Perú, y cerró el ps. Luis Acero, quien es de la Alianza Cristiana y Misionera, pero a pesar de que refería participar de manera personal y no en calidad de pastor, el nombre de su denominación le antecedió tanto en la presentación, como en su nombre en los programas que se entregaron (luego hablaré incipientemente de el).

Los dos expositores, uno evangélico y el otro católico reflejaros sus posiciones, ideas e impresiones respecto del reto del diálogo interreligioso. Al final del conversatorio una representante de la comunidad bahá'í les criticaría (con justa razón) por la inconsecuencia de hablar de diálogo interreligioso, y no invitar a ninguna persona no cristiana al podio.


Donald Smith

Al ps. Donald Smith se le reconoce desde hace muchos años como un pastor presbiteriano, relacionado con el colegio San Andrés y rector (desde hace muchos años también, casi desde que tengo memoria) del SEL (Seminario Evangélico de Lima). No está vinculado con espacios ecuménicos, ni lo ha procurado, aunque si en cuanto a relaciones interdenominacionales (es imprescindible si administra un seminario que pretende ser representativo de toda la comunidad evangélica). Como no ha estado asociado a espacios ecuménicos, tampoco se le ha relacionado, ni se ha relacionado con espacios interreligiosos. Por eso me sorprendió mucho que de pronto brinde conferencias en el Ministerio de Justicia sobre diálogo interreligioso. Me parece que lo demostró en su exposición en donde fue en sobremanera genérico. Quizá lo más importante que dijo (a criterio de un servidor) fue: 3 principios para el diálogo interreligioso, el análisis FODA que hizo del liderazgo evangélico y el tema de los valores que aportamos.

Los 3 principios fueron: 1)Ontológico.- El reconocer que Dios existe. 2) Epistemológico.-Conocer quien es ese Dios. 3) Axiológico.- La Biblia como fuente única. Luego de eso evidentemente tenía que promocionar al seminario del cual es rector y al que la nueva ley de libertad religiosa beneficiaba otorgándole un nivel universitario.

José Antonio Calvi

El ají de la reunión lo trajo el Dr. José Antonio Calvi. Al que relaciono con un incidente ocurrido hace algunos años en ese mismo auditorio, en el que alegaba que los musulmanes se tiraban al piso de buenas a primeras. Evidentemente lo expresaba acompañándolo con sorna y cierto desdén. El no había reparado en que la secretaria de la Asociación Islámica del Perú (una mujer) tendría el coraje de tomar el micro y refutar públicamente al dr. al sentirse burlada en un espacio que debiera ser de inclusión y no discriminación. Luego el se disculpó, pero el incidente me mostró un retrato del abogado de la Conferencia Episcopal Peruana. Curiosamente en esta ocasión, el mencionó una serie de recomendaciones que no esperaba, y que me sorprendieron positivamente.

El dr. Calvi pidió que 1) se aperturen más espacios de diálogo interreligioso. 2) Mencionó que el actual marco jurídico permite la suscripción de acuerdos y convenios entre organizaciones religiosas y el Estado peruano. 3) Mencionó la importancia del reconocimiento entre las y de las organizaciones religiosas.

Lo que no dijo fue, cuales son las iniciativas católicas para promover el diálogo interreligioso en el Perú. COn esto habría logrado dar la clase teórica, acompañada de los ejemplos prácticos. Pero solo quedó en la teoría, al igual que el dr. Smith.


Quien sí dio un ejemplo práctico, aunque con poca teoría, fue el ps. Luis Acero, quien fue presentado como pastor de la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera, pero el se presentó a si mismo como parte de la "Alianza Interconfesional". Cuando me acerqué para preguntar de que se trataba este nuevo nombre que mis oidos recién conocían, me explicaron que era un colectivo que se estaba formando. Que el pastor participaba a título personal, no en representación de la IACYM (aunque lo presentaban como IACYM) y que realizarían otros más conversatorios similares. Confirmé el dato de parte del mismo pastor, que el es "Embajador para la Paz", título que la Federación para la Paz Universal confiere a las personas que considera a bien otorgar ese título. Se lo entregó a la esposa de un congresista y ahora ese congresista les organiza foros en las instalaciones del congreso. Pero fuera de sospecharlo, por la presencia del representante de la Iglesia de la Unificación (considerada secta en el Perú, y rechazada en la inscripción de organizaciones confesionales [dato entregado por el ps. Acero]) me resultaba extraña y hasta sospechosa la ausencia del CONEP y de UNICEP en este seminario. Cuando pregunté a que se debía esta ausencia, se me informó que ambos recibieron invitaciones, y estaban al tanto del evento. Otro gran ausente fueron los clérigos católicos. No asistió un solo sacerdote católico. Los católicos que asistieron fueron todos laicos y/o amigos del ps. Acero.


Varias preguntas quedaron en mi tintero. Como si la Alianza Cristiana y Misionera, que no participa de diálogos ecuménicos ni mucho menos interreligiosos, abala estas iniciativas de un pastor de su denominación. Me resulta extraño que se organicen conversatorios con una organización que está emergiendo en el escenario de diálogo interconfesional, y no con otras que tienen muchos años desempeñando esa labor de diálogo y acercamiento entre personas de disntintas confesiones de fe. Finalmente, hubo alguna intensionalidad en las ausencias del CONEP y UNICEP, o fue solo coincidencia que las dos organizaciones que representan a la colectividad de iglesias evangélicas, no asistiera a este seminario, organizado en buena parte por un conocido, el MINJUS y dos ajenos al tema: el pastor de la Alianza: Acero y su "Alianza Interconfesional" & la Federación para la Paz Universal, que es la ONG del Rev. Sun Myung Moon.

Espero despejar dudas, en alguna entrevista, en algún momento, con el ps. Acero.
Anubis

lunes, 24 de febrero de 2014

EL AUTOBUS PERDIDO

PARTICIPACIÓN
Todos en un mismo carro.

¿Qué es participación?

“Ser parte de” podría ser mi respuesta inicial. Pero mi mejor ejemplo de lo que significa participación para mi, lo obtuve de un autobús perdido. Todos sabemos que en el Perú, o por lo menos en Lima, el transporte público tiene rutas definidas y aunque nos quejamos de que los conductores hacen lo que les da la gana, más o menos se ciñen a una ruta preestablecida. Algunas veces se escapan de la ruta para cortar camino, entonces son detenidos por la policía de tránsito, que les multa. Otras veces salen de la ruta por motivos de accidente, o por orden de algún patrullero (policía). En estas ocasiones, incluso es la propia policía que corta el paso de las avenidas principales y los microbus están obligados a tomar rutas alternativas. Pero como están acostumbrados a tomar la misma ruta siempre, no conocen las calles aledañas. Es entonces cuando los pasajeros toman el control y le indican (no en todos los casos) la mejor ruta a seguir al conductor. Este es mi momento favorito en un colectivo.

Este es el momento en el que se rompe la inercia, es el momento en que la gente que se encontraba inerte observando por la ventana de pronto se interesan por lo que está ocurriendo y comparten sus pareceres con los vecinos pasajeros que tenían al costado, pero al cual no le dirigían la palabra. Los jóvenes están conectados a sus aparatos, sean sus teléfonos celulares, o reproductores de música, conectados al mundo pero desconectados de su entorno. Es en este momento en que dejan todos de estar cada uno por su lado, y se tornan todos de un solo sentir. El conductor aunque tiene el timón, no comanda, sino que atiende a las observaciones de los pasajeros que hace un momento se encontraban en silencio. Es el momento de “perdida de la ruta” cuando todos de alguna manera participan, los viejos son escuchados, su experiencia es tenida en cuenta y valorada pues ellos conocen esas calles como la palma de sus arrugadas manos, y los jóvenes también son escuchados, pues ellos son los actualizados con las novedades de calles bloqueadas o rotas, o rutas alternativas a las que tienen acceso por las nuevas tecnologías de la información (como los GPS). Una de las razones por las que esto me llama la atención poderosamente, es porque la gente normalmente asume que el conductor sabe lo que hace, sabe por dónde va, y sabe qué hacer si surge algún problema (principalmente los pasajeros ingenuos o despistados, los astutos desconfían de todo y siempre tienen un plan B), pero es en este momento en que el conductor deja de tener una posición “privilegiada” y se conecta con los pasajeros para ser EL PRIMERO ENTRE IGUALES.

Así es como yo considero la política, en especial la política ciudadana no-partidaria, que es a fin de cuentas EL EJERCICIO DE LA CIUDADANÍA. Sea cualquiera el nivel de poder o influencia que se tenga, el entendimiento de política que se tenga, basta con opinar para ya estar participando; basta opinar para ya estar realizando una actividad política insipiente.

De la misma manera la iglesia. Un pastor o un sacerdote es (así yo lo pienso) un “PRIMO INTER PARES”, PRIMERO ENTRE IGUALES, como en el ejemplo del autobús perdido, el conductor tiene el timón en sus manos, pero no hace lo que se le pega en gana. Es consiente que debe llegar a un destino, que está en una posición de servicio a sus pasajeros y que si toma malas decisiones, todos pagarán las consecuencias. De la misma manera un ministro de Dios que sirve en la Iglesia. No es un dictador, es un conductor que acepta las sugerencias, las propuestas, que escucha las exigencias, que debe reconocer cuando se equivocó, cuando metió la pata y debe rectificarse, que debe tolerar las críticas si estas están bien fundadas, y que debe saber recibir loas y palmas cuando acierta y todo el mundo lo felicita por ser un buen conductor.

A veces pensamos que las autoridades políticas o las autoridades eclesiásticas “tienen las cosas bajo control” y debemos confiar en ellos. El voto de confianza es más común hacia los líderes religiosos que hacia los líderes políticos, pero tácitamente confiamos ciegamente en ellos al no participar de los procesos de toma de decisión, al igual que creer de buenas a primeras todo lo que pase por los medios de comunicación. SOMOS MUY CRÉDULOS.

Creer está bien. Pero creer es casi tan importante como NO-CREER. Juan Calvino decía: “El poder corrompe, pero el poder absoluto corrompe absolutamente”. No se trata de desconfiar permanentemente en las autoridades, sino en ser ciudadanos responsables y fiscalizar las acciones que realizan nuestras autoridades. Solo así se pueden estrechar los lazos de fraternidad y de confianza. Solo así, estando todos enfocados en la meta, podemos hacer que el auto perdido encuentre una buena ruta y todos y todas seamos beneficiados por ello.

Lamentablemente el deficiente sistema escolar en el Perú, debilitado en parte por la dictadura de los años 90´s aportó a tener una mediocre formación ciudadana, de modo que los jóvenes debemos aprender CIUDADANÍA EN EL CAMINO. De ese modo, cuando nos toque tomar el volante, no estaremos solos ni caeremos en las dictaduras que nos antecedieron, sino que todos y todas, de alguna manera estaremos comandando el timón, porque seremos pasajeros participativos, y no silenciosos cómplices de malas decisiones.

No hay que dejar a nuestras autoridades solas durante 5 años, no son tan capaces como parecen, también tienen falencias que les podemos ayudar a mejorar. Tampoco son tan incapaces como pensamos, pues en ocasiones demuestran una excesiva capacidad para hacer negocios debajo de la mesa y enriquecerse a costa de la población. Ejercer nuestra ciudadanía implica también, el decirle a los congresistas o al señor presidente, que tan idiota es, o que tan estúpidas son las decisiones que está tomando; si no lo hacemos, entonces estamos siendo irresponsables con uno de los más grandes dones que Dios nos dió: EL CEREBRO.

Anubis

domingo, 28 de julio de 2013

¿CUÁNDO FUE QUE 28 DEJÓ DE CELEBRARSE COMO SE DEBE?

Respuesta a la publicidad cervecera que pregunta por el espíritu de “peruanidad”

En primer lugar, me sorprende que sea una empresa cervecera la “nueva responsable de generar una conciencia de integración nacional” relacionada con fiestas patrias. En años anteriores fueron los bancos, esta vez es la cerveza. Algún día será Prom Perú.
Contestando a las preguntas sobre identificación del peruano común con sus “deberes patrios” en fechas que se supone deberían inspirar patriotismo, como izar la bandera nacional, saludarse por 28 de Julio a las 00 horas como si de un “año nuevo” se tratara, y demás gestos.


Yo nací en el año 85, de modo que desde que nací he estado viviendo en un contexto de violencia política (guerra interna fratricida) en mi país. Los 20 años de conflicto armado interno fueron la versión nacional de la guerra fría en la que estaba sumido el mundo. La respuesta del gobierno fue responder a fuego con fuego, y con eso nos quemamos todos. Incluidos los que no estaban no querían jugar con fuego. ¿Quizá por eso no me interesa el nacionalismo?

Las organizaciones terroristas causaron muchas muertes, pero no solo ellos mataron inocentes. Una de las manifestaciones del TERRORISMO DE ESTADO fue la masacre en Calqui, donde 6 hermanas y hermanos presbiterianos fueron asesinados por efectivos de la Marina de Guerra del Perú. En medio del culto, ellos (los marinos) ingresaron, llamaron a seis personas, se las llevaron a la parte posterior del templo, y mientras le pedían a la congregación que canten con más fuerza, estos cobardes acribillaron a mis 6 hermanos y hermanas presbiterianas. ¿Quizá por eso no me interesa el nacionalismo?

Es por las acciones de ese Estado Terrorista y de un gobierno que encubre al denominado “comandante camión” y demás operativos militares en contra de población civil, como las muertes que las Asambleas de Dios del Perú lloran, también en la sierra sur,  por esas razones un servidor no se siente particularmente “patriota” ni mucho menos “nacionalista”.

Desde que tengo memoria, el congreso ha vivido en un desprestigio promovido por los peores exponentes de la política peruana. Una sarta de oportunistas con sobrenombres tales como: “comeoro”, “comepollo”, “robacable”, que gestan serviles leyes, vergonzosas REPARTIJAS y demás perlas a quienes se les considera “PADRES DE LA PATRIA”. Con padres como esos, cualquiera preferiría ser huérfano.

La situación de pobreza e inequidad social en donde las empresas extranjeras tienen todos los beneficios posibles de un sistema que pregona que existe para el pueblo, pero que presenta al público nacional todas las trabas posibles para la conformación de una empresa. ¿Será por esta situación de pobreza que conlleva a todos a un stress, que la gente de a pie le importa poco o nada colocar la bandera nacional en sus casas?

La riqueza acumulada no compartida y ésta garantizada por un gobierno centralista excluyente y racista. La discriminación que experimentó el interior del país por parte de un Estado paternalista que con discursos hermosos les arrebata los votos a los ciudadanos, pero con corrupción les robaba oportunidades a los y las peruanas de interior del país. ¿Quizá por tener un Estado concebido para mirar hacia afuera y darle la espalda a la población nacional, es que no siento especial estas fechas patrias?

Debo tener algo malo dentro de mí, porque no valoro con afán nacionalista los símbolos patrios, a los que la gente normal rinde homenaje con veneración devocional (nótese el sarcasmo de la afirmación). Pero me resulta difícil tragarme el cuento de la “soberanía nacional” teniendo el 80% de la selva peruana concesionada a mineras, petroleras y madereras transnacionales. Me parece un chiste hablar de “peruanidad” mientras los medios de comunicación, el sistema comercial de las principales ciudades del país y el sistema económico nacional direccionan sus ojos a las decisiones del Tio Sam en gringolandya. Me parece síntoma de enfermedad y alienación hablar de peruanidad, hablar español, manejar inglés, amar el francés e ignorar el quechua. ¿Quizá por eso no me emociono cuando llega 28 de Julio?

Nunca me explicaron porque debía utilizar una escarapela, nunca me explicaron que significaba la escarapela, cuando nación y porque empezamos a usarla. Nunca me explicaron porque debía colocar la mano en el pecho, en el colegio solo me obligaban a hacerlo. Nunca brindé por 28 de julio, nunca me emocionó que me obliguen a desfilar por fiestas patrias. Jamás entendí el sentido de los desfiles ¿Por qué disfrazarnos como cachacos? ¿Para seguir obedeciendo órdenes sin pensar, sino solo o.b.e.d.e.c.i.e.n.d.o.? ¿Será por eso que no me emociona celebrar 28 de julio?

Finalmente, una razón histórica más antigua que las anteriores ¿Qué SE HAN CREIDO ESTOS CRIOLLOS, hijos de extranjeros nacidos en el Perú, para imponer sus símbolos locales con pretensiones nacionales? No señor, no soy ni nacionalista, ni separatista, simplemente reconozco que nunca los símbolos patrios han sido realmente símbolos de identidad NACIONAL. Son símbolos de una élite citadina limeña que ha querido ampliar por todo el territorio nacional sus símbolos en un proyecto que pretendió ganar por puesta de mano y “walkover”, pero que aún no termina de compartir por todas las poblaciones que conforman el suelo al que llamamos Perú.

Es necesario hacer memoria que el Perú es la gente nacida y que habita su territorio, NO SOLO SUS RECURSOS NATURALES.

Anubis

domingo, 18 de enero de 2009

La Agenda Pública de la Iglesia en el 2009

¡Empezamos el 2009! No sé cuántos de ustedes tienen la misma costumbre que yo, pero ya desde fines del año anterior estoy pensando acerca de la agenda que voy a usar para anotar los compromisos y tareas cotidianas. Es mi agenda personal y me va a acompañar durante el año, así que generalmente paso un buen tiempo antes de comprarla.

Ahora quiero pensar en otro tipo de agenda que es necesario considerar al inicio de cada período: Esta es, la agenda pública de la Iglesia Evangélica. ¿Hacia dónde va la Iglesia Evangélica en América Latina? O no va a ningún lado sino que más bien la llevan o se deja llevar, de acuerdo a cómo los acontecimientos se van presentando, buscando cómo sobrevivir en un mundo hostil y "ganar terreno" en cuanto a su presencia y visibilidad.

¿Tenemos los evangélicos en el Continente una agenda clara sobre nuestras necesidades y prioridades misioneras? ¿Programamos realmente los resultados de nuestra intervención en las comunidades o solamente "echamos la semilla" y luego vemos qué cosa crece? En una palabra: ¿Estamos siendo guiados por Dios para saber dónde y de qué manera intervenir en el mundo?

Si hace algunos años la agenda pública de los evangélicos era el crecimiento numérico, hoy día ese discurso parece estar matizado por el tema de la presencia de los evangélicos en esferas de gobierno o de liderazgo en la sociedad civil.

Contra todo pronóstico, es mi opinión que esta actitud no necesariamente nos habla de una mayor madurez o profundidad de la fe evangélica en nuestros países. El mensaje no termina de echar raíces en nuestro suelo si seguimos pensando en cómo nos beneficia (personal o eclesialmente) el acceso al poder de parte de los hermanos en la fe.

Nos resulta difícil desarrollar una conciencia cívica y ciudadana en el Pueblo de Dios; vemos la sociedad como espacio de conquista espiritual y a veces material antes que como espacio de servicio. Nos cuesta convertirnos en prójimo de las poblaciones que necesitan del consuelo y la misericordia de Dios. Preferimos andar por los caminos del poder y reproducir, desafortunadamente, esquemas de caudillismos, prebendas y nepotismos; actitudes y conductas que cuestionamos en los políticos de turno de nuestros gobiernos.

Seguimos pensando en promover leyes de "sabor evangélico": el Día de la Biblia, Feriados evangélicos, Capellanes evangélicos para las Fuerzas Armadas, derecho a educación religiosa de acuerdo con nuestras doctrinas evangélicas, etc. Nos cuesta pensar la realidad de nuestros países o comunidades como espacios de misión y ésta entendida como voación de servicio.

¿De qué tamaño y color es la agenda pública de nuestras iglesias locales? ¿Es una agenda contextual, marcada por la encarnación de la Iglesia en medio de las prioridades y los valores del Reino de Dios o preferimos concentrarnos en algo espectacular pero menos significativo desde la perspectiva transformadora que el Señor nos llama a asumir?

¿Tenemos agenda propia o trabajamos con una agenda prestada? Nos prestamos la agenda cuando actuamos como Iglesia en función a las modas, los gustos de la gente o cuando hipotecamos nuestros propios criterios para seguir las disposiciones e indicaciones de otras organizaciones que nos marcan la pauta desde sus propios intereses y desde otras cosmovisiones, muchas veces distantes de una comprensión cristiana de la realidad.

Dar el salto de la marginalidad social al protagonismo tiene sus costos y cuando esto se realiza sin respetar el proceso que necesita la Iglesia Evangélica o Cristiana para ser educada para el servicio, entonces, el precio es todavía más alto. Necesitamos aprender a ser una Iglesia que como comunidad de fe exprese en su propio comportamiento que somos la "nueva sociedad de Dios". Una Iglesia que se destaque por la calidad de sus relaciones sociales, renovadas por el Espíritu y por la Palabra.

Que el 2009 sea un año para plantearnos metas desde las comunidades y congregaciones locales, metas con relación a la Iglesia que queremos ser y el país que queremos ver. Las preguntas que queremos pensar juntos como IMT en este año son: "Si Jesús es el Señor de la Iglesia, ¿cómo debería verse ésta finalmente?" y "Si Jesús fuese el Señor de nuestra ciudad, ¿cómo debería verse, por consiguiente, esta ciudad?".


Trabajemos juntos en definir los grandes temas, las acciones y los indicadores de transformación que nos permitan ver una nueva gestión de la Iglesia Evangélica, que se proyecta, que transforma y que impacta a su sociedad a partir de su compromiso cristiano, con una agenda pública que el mundo pueda conocer y que reconozca que es el mejor aporte que los cristianos de esta generación podemos hacer en el nombre del Señor .