miércoles, 18 de febrero de 2009

EVANGELIZACIÓN A LA MEDIDA

Como muchos de ustedes saben vengo enseñando en el Seminario a Todas las Naciones de la Iglesia Biblica Emanuel en San Isidro. A partir de esta experiencia académica he tomado conocimiento de algunos de los programas y acciones de dicha Iglesia, entre ellos el de . De esta manera he tomado concimiento de una propuesta misionera que se llama "Evangelización a la Medida" la cual viene siendo conducida por el pastor David Sevilla, encargado del ministerio de Evangelización y Misiones.

¿En qué consiste la propuesta? Básicamente se trata de identificar fechas relevantes del calendario cívico en el país asi como los públicos quienes podrían estar interesados en conmemorar dicha celebración, para lo cual se realiza un programa muy atractivo en el que se hace uso de las diferentes capacidades musicales, artísticas y profesionales en la congregación para luego culminar con un testimonio cristiano o una meditación relacionada con la fecha en mención.

De esta manera se han celebrado en este año fechas como la Fundación de Lima (18 de enero), el Dia del Amor y la Amistad (14 de febrero) y próximamente el Día Internacional de la Mujer (9 de marzo).

En tiempos como los nuestros donde los modelos de crecimiento de la Iglesia apuntan a la masificacion del discurso desde una perspectiva difusionista, me pareció muy interesante que una iglesia haya puesto en su agenda una propuesta de evangelización que parte del punto de vista del otro, del público o de la audiencia y que desde allí es capaz de "leer" o interpretar la situación desde una óptica cristiana.

Asimismo, llama mi atención que la Iglesia tome como punto de partida la realidad en la cual vivimos para luego llegar a ella con la Palabra de Dios. La mayoría de veces vemos el proceso exactamente al revés: partimos de ciertos textos favoritos o "evangelísticos" para luego tratar de aplicarlos indiscriminadamente a una audiencia que se siente sorprendida y a veces intimidada por la lejanía o agresividad del mensaje.

Termino señalando que así como en los tiempos de la Iglesia Primitiva cuando Pedro compartió el evangelio con el gentil Cornelio, hubo allí una evangelización "de ida y vuelta", es decir Cornelio fue evangelizado porque conoció de manera personal el amor y la justicia de Dios, pero también Pedro el discípulo judío cristiano del Señor fue evangelizado por la propia realidad del obrar soberano de Dios que le permitió entender que el mensaje cristiano no era sólo para los judíos sino para todas las personas. ("No llames inmundo a lo que Dios ha santificado"). De la misma manera la popuesta de "Evangelización a la medida" puede ser una excelente oportunidad para que la Iglesia Evangélica revalore la cultura peruana, la realidad nacional y reciba una nueva visión acerca de lo que Dios quiere hacer A TRAVÉS de ella en beneficio del país, pero también entienda lo que Dios quiere hacer CON ella, de modo que sea cada vez más una Iglesia sierva y al servicio del mundo, más sensible a las necesidades humanas; menos prejuiciosa y más dispuesta a la práctica real de la misericordia.

lunes, 9 de febrero de 2009

“Para arrancar y arrasar... Para edificar y plantar”. Un mensaje de Jeremías para l@s jóvenes


“Jóvenes como agentes de cambio”, “Jóvenes protagonistas del desarrollo”, o expresiones como: “Es joven pues...pero ya madurará…” oímos expresiones como éstas. De una u otra manera el ser joven siempre estará asociado a la idea de cambio, de esperanza. Pero también cabria preguntarnos cambio ¿de qué? o ¿hacia qué?

Una muestra importante de esta realidad se encuentra en el Antiguo Testamento, una historia que va a expresar claramente el contenido del mensaje de Dios para su pueblo a través de un profeta joven, Jeremías, dejándonos en claro que la expresión profética es de suma actualidad.

Jeremías se autodefine como un joven y Dios no ve su juventud, ni su falta de experiencia como obstáculos. Por el contrario le encomienda una tarea para nada sencilla. Dios lo llama a ser profeta, le ofrece su respaldo, su confianza, autoridad y poder. La respuesta de Jeremías no sorprende y hasta es comprensible, si se tiene en cuenta que el mensaje que comunicará, removerá los fundamentos mismos del orden social y religioso establecido. Su historia denota entonces la intencionalidad de cambio desde la expresión juvenil, asumiendo el rol profético.

Habría que señalar que “Profeta” viene a ser un titulo poco utilizado, hasta distorsionado en nuestro tiempo. Se piensa tal vez en alguien que puede predecir el futuro por visiones espectaculares, o se usa como un término anacrónico, que solo se ha dado para los tiempos del Antiguo Testamento, pero el profeta está en contacto con el mundo que lo rodea, conoce las intenciones del rey, las maquinaciones de los políticos, el descontento de los oprimidos, la despreocupación de los sacerdotes. Ningún sector le resulta indiferente, porque nada es indiferente para Dios.

Su misión principal es comunicar la palabra de Dios, de iluminar con ella el presente, con todos sus problemas concretos, a través de la denuncia, de la crítica, así como el anunciar una propuesta para la solución, esperando un nuevo tiempo. De esta manera se entiende el rol profético

“Para arrancar y arrasar..., para edificar y plantar”

(Arrancar y plantar) acciones tomadas del mundo de la agricultura y (arrasar y edificar) al de la construcción expresan muy bien el doble aspecto de la predicación profética

La dimensión crítica

Jeremías presta atención a los problemas que afectan a la sociedad de su tiempo: los comerciantes que se enriquecen a costa de los pobres (5:27) o el enriquecimiento de los reyes y sus ministros, el robo, asesinato entre otras denuncias. Crítica a la falsa religiosidad; sacerdotes que usan la religión en su provecho (5:31), colaboran con la injusticia (8:4-9:25), así como la hipocresía de la falsa piedad cuando le dan la espalda a la justicia por mas que celebran sus cultos. Había corrupción generalizada.

La dimensión transformadora

Sus palabras además de ser de protesta y denuncia, también proclaman la esperanza de un nuevo tiempo para su pueblo y que estaba condicionada a cambios, en el caso de Jeremías, propone la conversión, así como el compromiso con la justicia y el derecho.
Delante de tamañas exigencias se podría concluir que ni Jeremías, ni ninguno de los profetas tendrían esperanza. Primero, porque las exigencias son grandes y segundo, porque el pueblo, de modo general, no estaba interesado en cambiar de vida.


El ánimo de estas líneas se orienta a que podamos ir reflexionando colectivamente acerca de lo que nos muestran los textos bíblicos, ubicando allí algunos aportes que nos guíen a comprender la importancia de la comunicación del mensaje profético como instrumento de transformación. No sin antes haber prestado atención a la problemática que nos rodea.

Es tiempo de despertar de la apatía, reemplazar el silencio, el adormecimiento espiritualista (no confundir con espiritual) por el involucrarse en iniciativas que promuevan la justicia social, salir del círculo de comodidad y facilismo a través del ejercicio de las capacidades de los y las jóvenes concretadas en propuestas y acciones significativas en sus diferentes formas.

De este modo, nos encaminarnos hacia una lectura que se fundamente en hacer presente el Reino de Dios, aquí, en medio de nuestra historia, a través de un mensaje de esperanza, el mensaje profético, cuyo contenido ya no deje puntos pendientes que hacen ver al evangelio como un anuncio “light”, incompleto y limitado. Que Dios nos ayude en esta tarea.

domingo, 18 de enero de 2009

La Agenda Pública de la Iglesia en el 2009

¡Empezamos el 2009! No sé cuántos de ustedes tienen la misma costumbre que yo, pero ya desde fines del año anterior estoy pensando acerca de la agenda que voy a usar para anotar los compromisos y tareas cotidianas. Es mi agenda personal y me va a acompañar durante el año, así que generalmente paso un buen tiempo antes de comprarla.

Ahora quiero pensar en otro tipo de agenda que es necesario considerar al inicio de cada período: Esta es, la agenda pública de la Iglesia Evangélica. ¿Hacia dónde va la Iglesia Evangélica en América Latina? O no va a ningún lado sino que más bien la llevan o se deja llevar, de acuerdo a cómo los acontecimientos se van presentando, buscando cómo sobrevivir en un mundo hostil y "ganar terreno" en cuanto a su presencia y visibilidad.

¿Tenemos los evangélicos en el Continente una agenda clara sobre nuestras necesidades y prioridades misioneras? ¿Programamos realmente los resultados de nuestra intervención en las comunidades o solamente "echamos la semilla" y luego vemos qué cosa crece? En una palabra: ¿Estamos siendo guiados por Dios para saber dónde y de qué manera intervenir en el mundo?

Si hace algunos años la agenda pública de los evangélicos era el crecimiento numérico, hoy día ese discurso parece estar matizado por el tema de la presencia de los evangélicos en esferas de gobierno o de liderazgo en la sociedad civil.

Contra todo pronóstico, es mi opinión que esta actitud no necesariamente nos habla de una mayor madurez o profundidad de la fe evangélica en nuestros países. El mensaje no termina de echar raíces en nuestro suelo si seguimos pensando en cómo nos beneficia (personal o eclesialmente) el acceso al poder de parte de los hermanos en la fe.

Nos resulta difícil desarrollar una conciencia cívica y ciudadana en el Pueblo de Dios; vemos la sociedad como espacio de conquista espiritual y a veces material antes que como espacio de servicio. Nos cuesta convertirnos en prójimo de las poblaciones que necesitan del consuelo y la misericordia de Dios. Preferimos andar por los caminos del poder y reproducir, desafortunadamente, esquemas de caudillismos, prebendas y nepotismos; actitudes y conductas que cuestionamos en los políticos de turno de nuestros gobiernos.

Seguimos pensando en promover leyes de "sabor evangélico": el Día de la Biblia, Feriados evangélicos, Capellanes evangélicos para las Fuerzas Armadas, derecho a educación religiosa de acuerdo con nuestras doctrinas evangélicas, etc. Nos cuesta pensar la realidad de nuestros países o comunidades como espacios de misión y ésta entendida como voación de servicio.

¿De qué tamaño y color es la agenda pública de nuestras iglesias locales? ¿Es una agenda contextual, marcada por la encarnación de la Iglesia en medio de las prioridades y los valores del Reino de Dios o preferimos concentrarnos en algo espectacular pero menos significativo desde la perspectiva transformadora que el Señor nos llama a asumir?

¿Tenemos agenda propia o trabajamos con una agenda prestada? Nos prestamos la agenda cuando actuamos como Iglesia en función a las modas, los gustos de la gente o cuando hipotecamos nuestros propios criterios para seguir las disposiciones e indicaciones de otras organizaciones que nos marcan la pauta desde sus propios intereses y desde otras cosmovisiones, muchas veces distantes de una comprensión cristiana de la realidad.

Dar el salto de la marginalidad social al protagonismo tiene sus costos y cuando esto se realiza sin respetar el proceso que necesita la Iglesia Evangélica o Cristiana para ser educada para el servicio, entonces, el precio es todavía más alto. Necesitamos aprender a ser una Iglesia que como comunidad de fe exprese en su propio comportamiento que somos la "nueva sociedad de Dios". Una Iglesia que se destaque por la calidad de sus relaciones sociales, renovadas por el Espíritu y por la Palabra.

Que el 2009 sea un año para plantearnos metas desde las comunidades y congregaciones locales, metas con relación a la Iglesia que queremos ser y el país que queremos ver. Las preguntas que queremos pensar juntos como IMT en este año son: "Si Jesús es el Señor de la Iglesia, ¿cómo debería verse ésta finalmente?" y "Si Jesús fuese el Señor de nuestra ciudad, ¿cómo debería verse, por consiguiente, esta ciudad?".


Trabajemos juntos en definir los grandes temas, las acciones y los indicadores de transformación que nos permitan ver una nueva gestión de la Iglesia Evangélica, que se proyecta, que transforma y que impacta a su sociedad a partir de su compromiso cristiano, con una agenda pública que el mundo pueda conocer y que reconozca que es el mejor aporte que los cristianos de esta generación podemos hacer en el nombre del Señor .

lunes, 29 de diciembre de 2008

Celebremos la llegada de un nuevo año


A pocas horas de acabar este año 2008, queremos agradecer a Dios por que hasta aquí nos ayudó, a cada uno(a) de ustedes amigos y amigas quienes nos acompañan y a nuestros hermanos y hermanas que apoyan este ministerio, les deseamos de todo corazón que este nuevo año sea fructífero en todas las áreas de la vida y que continuemos trabajando esforzadamente como colaboradores en la construcción del Reino de Dios. Bendiciones.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Un saludo fraterno


A pesar de la fiebre consumista de estos días, celebremos la presencia de Dios entre nosotros. Que podamos compartir con alegria la vida que Cristo vino a darnos a todos y todas, la unidad y el reencuentro con los seres a quienes queremos y que probablemente estén lejos de nosotros...¡¡¡Feliz navidad!!!