Librería "El Inca" - 100 Años de Presencia Evangélica en la Sociedad Peruana
Por: Oscar Amat y LeónDirector del Instituto para la Misión Transformadora
oscar_amat@yahoo.com
Por: Oscar Amat y LeónPensando en economía internacional, la crisis financiera, pobreza, deuda externa y demás temas a las iglesias supuestamente no nos compete, me topé con un cuento, que ni siquiera sé como se llama (si alguno o alguna tiene piedad de mi, y me quiere desasnar, le estaré profundamente agradecido). Pero lo cuenta Eduardo Galeano en la voz de Adolfo Pérez Esquivel (premio novel de la paz). Cuenta (el cuento) diciendo que estaba en un restaurant cuando de pronto se aproxima a la cocina y escucha el diálogo que tiene el cocinero con los patos, las gallinas, los cerdos, los conejos y los faisanes (yo le añadiría los cuyes y las vacas). El cocinero parte diciendo: Les he reunido en esta ocasión para hacerles solo una pregunta, y solamente una pregunta. El silencio y la expectativa imperaron entre los animales presentes en la sala (cocina, para nosotros). ¿Con que salsa desean ser cocinados? Fue la pregunta que efectuó el cocinero. El silencio posterior no puede compararse con el primero. El ambiente se llenó de pesadez y desaliento extremos. De repente una humilde gallinita, tímidamente rompió el silencio diciendo: “Yo no quiero ser cocinada”. La respuesta de los demás animales no tuvo tiempo de manifestarse, porque enérgicamente el cocinero (a quienes los animales solo conocían como “el señor de blanco con sombrero elegante”) ¡¡NO, ESO ESTÁ FUERA DE DISCUCIÓN. USTEDES SERÁ COCINADOS DEFINITIVAMENTE, SOLO PUEDEN ELEGIR LA SALSA EN LA QUE SERÁN COCINADOS!!
El cuento termina ahí, hasta donde lo conozco, y me deja una sensación de que “esta historia me resulta familiar”. Me parece que esta historia me resulta familiar a mí desde Perú, a los argentinos, a los ecuatorianos, a los bolivianos, venezolanos, colombianos, panameños, costarricenses, hondureños, nicaragüenses, salvadoreños, cubanos y mexicanos, estos últimos tan cerca del cielo y del infierno al mismo tiempo. Esta, mis amigos y amigas, me parece que es la historia de América Latina en el escenario económico mundial. Siento como si los poderosos (blancos, ricos, norteños, etc) estuvieran jugando a los dados o a las cartas, y nosotros seamos parte del juego… somos las piezas que se juegan, no somos los jugadores. Estamos en la mesa de juego, somos subastados, vendidos y comprados, NO estamos en la silla tomando decisiones ni jugando.
El modelo que recibimos y que aceptamos implícitamente en nuestras iglesias (lo aceptamos en la medida que no lo pensamos, ni ofrecemos objeción, no lo criticamos ni lo acusamos, ni lo censuramos; lo recibimos y nos callamos) es el mismo modelo egoísta, antibíblico y satánico que ignora el concepto de sociedad (como asociados) y nos convierte en un conjunto de individuos compitiendo cada uno contra el otro, la otra. Genera hombres y mujeres atados al dios yupi del Neoliberalismo, que no es otra que MAMÓN modernizado. Este nuevo “dios” de este “siglo” o del “mundo”, o dicho en términos seculares, este nuevo “modelo” de “mercado” que está vigente desde que tengo uso de razón (hace un par de décadas) al que desde el Papa Juan Pablo II (que tildaba de “capitalismo salvaje”) hasta los monjes mendigos de la India han criticado hasta la el hartazgo, es el mismo modelo que nosotros, los evangélicos ilusos hemos adoptado para que nos cobije.

Nuestros hermosos templos, nuestros espléndidos conciertos, y nuestra maravillosa literatura se sustentan bajo el MODELO DE MERCADO. ¡Le damos nuestra bendición! Arremetemos contra los demonios chiquitos como el vicio, el tabaco, la cerveza, pero dejamos pasar a los demonios mayores como la corrupción, la intolerancia, la discriminación, el racismo, el abuso contra los más vulnerables, el maltrato a la creación de Dios. Nos llenamos la boca de bendiciones, y nos alegramos al ver versículos bíblicos atestando el Facebook, pero no movemos un dedo para atacar la corrupción, para denunciar a los abusivos. El testimonio bíblico en boca de los profetas y del mismo Jesús, quien cita a Isaias 61, hablando del día del Señor. El día de la liberación. Liberación del pecado, si! Por supuesto, pero no solo de las faltas morales personales, sino también en procesos colectivos. Así fue leído y entendido en su momento, el mensaje de Jesús por los esclavos negros norteamericanos. Así fue entendido el mensaje liberador del maestro (rabí) Jesús de Nazareth, por sus paisanos palestinos que hasta ahora padecen los estragos de la guerra. La liberación también de la ignorancia, de la opresión, del abuso por parte de nosotros/nosotras mismas y/o de otros u otra. La liberación que los evangélicos en Latinoamérica hemos callado, es la que se manifiesta en los países más pequeños… como Islandia.
Islandia es un país chiquitito en el mapa, que a veces ni recordamos que existe. Es una isla fría, rodeada del frio mar del norte, cuya población bien instruida iba a ser víctima de los banqueros, por firma de sus gobernantes. La población (subrayo BIEN INSTRUIDA) salió a las calles a protestar, porque el gobierno iba a firmar un pagaré que terminarían pagando ¡no desde el Estado! Sino que la deuda recaería directamente en cada uno de los pobladores de la isla. Resultado de las manifestaciones populares, el gobierno desistió dicha acción.
La educación es la GRAN herramienta (no arma) para poder emprender cambios. Pero necesitamos la valentía para poder decir no. La misma valentía que utilizamos para rechazar enérgicamente al pecado. No necesitamos otra valentía, no necesitamos armas, ni grandes planes. Necesitamos la valentía de pararnos frente a los nuevos poderes reales, a las grandes transnacionales que son quienes manejan a los gobiernos (tienen presupuestos superiores a los de muchos gobiernos, incluido el Perú) y decirles en su cara NO CEDEREMOS. NUESTRA GENTE NO PUEDE SEGUIR SIENDO PISOTEADA. NUESTROS NIÑOS NO PUEDEN SEGUIR LLENANDO SUS PULMONES DE PLOMO. NUESTROS RIOS NO PUEDEN SEGUIR RECIBIENDO EL MERCURIO DE SUS MINAS. Y como creyentes en Cristo Jesús, podemos hacerlo, y debemos hacerlo, porque no nos fue dado espíritu de cobardía, sino de poder, amor y dominio propio (2 Tim 1.7). Ejerzamos este poder para hacer frente al mal, que frontalmente nos trae hambre y violencia. Para que nuestras oraciones no sean estorbadas, porque vimos la necesidad, vimos la maldad, y no hicimos nada. Nos convertimos en cómplices con nuestro silencio.
"El hacer justicia y derecho es más deseado por el SEÑOR que el sacrificio."
Pr. 21.3 (Versión Biblia de las Américas)
SELAH
Anubis
Que los cambios son tan absolutamente rápidos en esta sociedad contemporánea, nadie lo pone en duda; pero que al final lo único que nos importe en la vida es que las cosas funcionen, tengan impacto mediático y la gente se las trague, ya me parece demasiado. Y lo digo por el manoseo que vienen sufriendo en la actualidad temas como la dignidad humana, los orígenes de la violencia en el Perú de los ochenta y la vigencia de los Derechos Humanos en pleno siglo veintiuno.
*1 “Spoiler”, viene del inglés “to spoil” y significa echar a perder y se refiere a que en el documento se va a hablar sobre la trama de alguna película o serie, de tal forma que si no la has visto te abstengas de leerlo para que no te adelanten el final o detalles importantes. conexionesinconexas.com/terminos-de-internet/
ACTUALIDAD DE LA REFORMA PROTESTANTE
Herencia, identidad y desafíos de los evangélicos
Hace 493 años, el 31 de octubre de 1517, un manifiesto de libertad contra la opresión religiosa y política se colocó en la puerta de la capilla del castillo de Wittenberg, Alemania. Un monje agustino, Martín Lutero, clavó sus 95 Tesis en ese lugar público. Ese evento es recordado desde entonces como el Día de la Reforma Protestante. ¿Cuales fueron los principios cardinales de la Reforma Protestante? Los siguientes:
Sin perder de vista estos principios sobre los cuales se estructura la identidad evangélica, se tiene que subrayar que la Reforma Protestante no tiene que ser vista solamente como un evento histórico, anclado en el pasado, para ser guardado en la memoria. Es cierto que un 31 de octubre de 1517 comenzó la Reforma Protestante. Sin embargo, no es un evento terminado, definitivo o concluido. La Reforma Protestante es una conjunción de principios que sitúan a las iglesias, dentro de cualquier coyuntura histórica, en una actitud de permanente examen de su vida y misión. Esta es la razón por la cual los Reformadores afirmaban lo siguiente: Ecclesia reformata quia semper reformanda (iglesia reformada siempre reformándose).
A la luz de los principios de la Reforma: ¿Cómo nos encontramos actualmente los evangélicos latinoamericanos y, particularmente, aquellos que en el Perú nos reconocemos como herederos de la misma y tenemos en nuestra base doctrinal sus principios claves como ingredientes insustituibles del piso común de nuestra identidad evangélica? ¿Estamos siendo fieles a nuestra herencia reformada o ella se ha ido desfigurando, diluyendo y distorsionando en los últimos años, debido a la introducción de prácticas ajenas a la identidad evangélica? Veamos.
1. ¿Sola Scriptura?
Hasta hace poco tiempo a los evangélicos se les conocía en América Latina como el pueblo del libro, haciéndose así referencia al lugar central que tenía la Palabra de Dios en la vida y misión de las iglesias y de los creyentes. Sin embargo, durante la ultima década, un preocupante y creciente analfabetismo bíblico, unido a una pérdida de memoria de lo que significa e implica ser evangélico, parece haberse instalado en buena parte de la comunidad evangélica.
¿Qué ha pasado? La Palabra de Dios se ha vuelto prisionera de esquemas teológicos manufacturados por predicadores de masas bastante populares y por pastores poco informados en asuntos básicos de teología evangélica así como por las estrategias de crecimiento numérico que se presentan como nuevas revelaciones. La Sola Scriptura ya no es, en este contexto, la autoridad suprema para todo asunto de doctrina y conducta. El pozo del que beben pastores y miembros de buena parte de las iglesias evangélicas son los manuales de autoayuda, los discursos motivacionales, las técnicas de mercadeo religioso, la tecnología de punta, los principios administrativos contemporáneos, entre otras herramientas de factura humana, que se presentan como necesarias para tener eficiencia y eficacia en la gestión pastoral.
¿Qué mas? Influenciados por la sociedad de consumo, el evangelio se ha convertido en un producto más del mercado religioso contemporáneo, abaratándose de manera escandalosa las demandas del discipulado para lograr mayor rentabilidad bajo el esquema de costo-beneficio. La Sola Scriptura queda entonces a un lado, o en el mejor de los casos, viene a ser un referente mas, entre otros, sobre los cuales se sustenta la vida y la misión de las iglesias y de los creyentes. ¿Podemos seguir afirmando que somos herederos de la Reforma Protestante?
2. ¿Solo Christo?
En la polémica con el catolicismo romano presente en nuestras tierras, y a diferencia de éste, para los evangélicos, la persona y la obra de Cristo era central en su afirmación de fe y la médula de su identidad en un contexto de catolicismo romano nominal, cultural y de estadística. Pero en este tiempo de “retorno a lo sagrado”, con un mercado religioso cada día más diversificado y seductor, otros mediadores deambulan en sus lugares de culto presentándose como los “ungidos” de Dios para este tiempo, como los “apóstoles” en los cuales se concentra la voluntad de Dios para la iglesia, o como los únicos voceros autorizados que controlan las acciones de Dios dentro y fuera de las iglesias.
Estos nuevos mediadores, mesías con pie de barro, exigen obediencia absoluta y actúan como autócratas con poderes ilimitados. Para estos mesías humanos, el evangelio es solamente un negocio muy rentable y muy útil para engrosar sus cuentas bancarias y para sufragar el costo de su estilo de vida como “hijos del rey”, y los miembros de las iglesias simples “peones” a su servicio. Estos personajes han maniatado y secuestrado a Cristo, lo han encerrado en los templos, y solo lo sueltan en las horas de culto para que legitime y sacralice sus creencias y sus prácticas ajenas y contrarias a la fe evangélica.
¿Solo Christo? Lamentablemente, un número cada vez mayor de iglesias, pastores y miembros de las iglesias evangélicas, tienen a Cristo como un lindo recuerdo, un amuleto religioso, un pretexto para enriquecerse o un instrumento de opresión religiosa y política. Cristo ya no es el centro del anuncio del evangelio. Esto es así, porque lo que se trasmite actualmente no es el evangelio del reino de Dios y su justicia, sino un producto religioso adaptado al gusto del cliente ocasional y digerible para los operadores políticos y religiosos del sistema predominante.
3. ¿Sola Gratia y Sola Fide?
Para los evangélicos que afirman la gracia cara y no la gracia barata, la salvación tuvo un altísimo costo, pero se ofrece gratuitamente a quienes por la fe en Cristo aceptan el llamado al seguimiento y las exigencias éticas del evangelio del reino de Dios y su justicia. Pero en este tiempo, a la Sola Gratia se le ha puesto un precio y la Sola Fide ha sido reemplazada por ciertas “penitencias” impuestas por los “ungidos” de Dios. Este parece ser el piso común en un número creciente de iglesias evangélicas influenciadas por esquemas teológicos provenientes del mercado religioso contemporáneo afincado en Norteamérica.
Los Juan Tetzel de este tiempo, como aquel oscuro monje que vendía indulgencias en el siglo XVI, comercializan actualmente objetos sagrados como el agua del río Jordán o la rosa de Sarón, ofrecen prosperidad económica a quienes “siembren” dinero para sostener los ministerios de predicadores mediáticos, ofertan penitencias para crecer en la vida cristiana en “torres o montañas de oración” o en jornadas de ayuno de cuarenta días, y su lema favorito parece ser “tómalo-reclámalo”. Ya no se trata entonces de la Sola Gratia y de la Sola Fide. La “gracia”, según el esquema teológico de los émulos contemporáneos de Juan Tetzel, cuesta dinero y depende de ciertas penitencias; y la fe no basta, porque se requiere comprar las indulgencias que se ofrecen a diversos precios y para todos los gustos.
4. ¿Sacerdocio de todos los creyentes?
Este principio cardinal de la Reforma que fue muy bien asimilado y aplicado por las iglesias pentecostales de diverso trasfondo histórico, paso a paso, fue dando lugar a burocracias eclesiásticas, personalidades carismáticas ungidas, apóstoles y profetas, predicadores mediáticos y expertos en el manejo de las masas. El pueblo de a pie se fue convirtiendo en espectador pasivo, masa de maniobra para fines electorales, dato estadístico manipulable según los intereses de los burócratas eclesiásticos o de los predicadores de masas, y botín de guerra para ser repartido entre los modernos encomenderos religiosos.
Difícilmente se puede afirmar que en todas las iglesias evangélicas que se consideran a sí mismas como herederas espirituales de la Reforma Protestante, el sacerdocio de todos los creyentes es valorado, enseñado y practicado. Es urgente recuperar este principio de la Reforma Protestante, particularmente, para que los miembros de las iglesias evangélicas ya no sigan separando lo secular de lo espiritual y lo sagrado de lo profano. Mas aun, para que entiendan que con sus vocaciones y profesiones seculares están llamados a dar Gloria a Dios, siendo buenos ciudadanos y excelentes profesionales, con su mirada puesta en el bien común de evangélicos y no evangélicos y en la consolidación de una democracia de ciudadanos plenos.
Lima, 21 de Octubre del 2010
Darío A. López Rodríguez
DNI 08967286
