domingo, 14 de febrero de 2010

El Desafío del Amor...

Actualidad

EL DESAFÍO DE LA IGLESIA CRISTIANA EN HAITÍ Y EN TODO EL MUNDO: La fe que vive en un pueblo que sufre.

Una noticia que nos lleve a reflexionar en este Día del Amor... amor al prójimo, en especial al que sufre.

Un abrazo a todos y todas, y gracias por su amistad.

HAITÍ CANTÓ, BAILÓ Y LLORÓ

Matías Zibell
BBC Mundo, enviado especial a Haití




Miles de personas se congregaron este viernes en Puerto Príncipe para conmemorar el primer mes desde del terremoto ocurrido el 12 de enero pasado.



Un grupo, integrado en su mayoría por la comunidad protestante haitiana, se reunió frente al palacio presidencial, mientras que los católicos lo hicieron junto a la destruida catedral de la capital. En ambas ceremonias hubo gente rezando, entonando cantos religiosos, aplaudiendo y llorando.

Los representantes de la comunidad protestante hablaron debajo de la torre construida con motivo del bicentenario de la independencia del país, con el palacio destruido a la izquierda y un campo de refugiados improvisado a la derecha.

Ese fue el lugar elegido por el presidente haitiano, René Préval, para dirigir unas palabras a sus conciudadanos, después de haber causado cierta polémica por su ausencia de la vida pública.

"Haití no va a morir, no debe morir (...) Séquense las lágrimas para reconstruir Haití", dijo el mandatario, quien no pudo contener el llanto durante la ceremonia.

Un tambor y una orquesta

Los católicos oraron bajo el edificio destruido de la catedral donde el mes pasado murió el arzobispo de la ciudad, monseñor Joseph Serge Miot. En las ceremonias hubo gente rezando, entonando cantos religiosos, aplaudiendo y llorando.

Frente a la catedral, BBC Mundo encontró a un haitiano que contemplaba la fachada derrumbada del edificio y le preguntó si creía que en el futuro la ciudad tendrá otro templo de esta naturaleza.
"Sí, por supuesto", dijo Jean Benet y justificó su respuesta con un poco de fe y otro poco de historia. "Ya tuvimos una catedral destruida por un incendio en la época de (Jean Bertrand) Aristide, en 1991".

"Esta era de 1914 e iba a cumplir un siglo, pero el terremoto lo evitó. Pero creemos que tendremos una catedral más linda todavía".

Mientras la misa católica fue acompañada por el solitario sonido de un tambor, los protestantes eligieron una orquesta de músicos que hizo bailar a los presentes frente al palacio presidencial.
El ambiente de fiesta contrastaba con la situación en que se encuentran los refugiados que han encontrado asilo temporario frente a la ex sede de gobierno.

Cinco años
La escala del desastre es masiva, harán falta más de cinco años para que la población vuelva a ponerse en pie.

"La escala del desastre es masiva, harán falta más de cinco años para que la población vuelva a ponerse en pie", dijo a BBC Mundo Harjeet Singh, representante de la ONG Action Aid Internacional.

"La principal necesidad es procurar refugio. La comida ha comenzado a llegar a la gente, al igual que las medicinas, pero todavía hay muchos haitianos durmiendo en la calle o bajo una sábana, sin carpa de ningún tipo", concluyó Singh.

La convocatoria protestante continuó en la tarde, mientras la católica se dispersó antes de las 16.53, el momento en que ocurrió el terremoto de 7 grados en la escala de Richter que hasta el momento se cree que dejó más de 230.000 muertos y más de un millón de personas sin hogar.

Para ese momento los haitianos ya habían rezado, cantado, bailado, aplaudido y llorado lo suficiente.

sábado, 13 de febrero de 2010

Romeo y Julieta

Cultura y Sociedad

Febrero, mes del amor… y claro también se recalca que de la amistad, pero siendo completamente sinceros lo del amor siempre tiene más peso.

Y como el amor esta en todos lados en este mes, una no puede dejar de ser influenciada por todo el ambiente, así que por qué no vibrar un poco más en esta frecuencia compartiendo con ustedes algunos fragmentos de la historia de amor más conocida y citada a través del tiempo; aunque claro resultó ser una tragedia, no importa esto tanto por ahora, ya que ella fue producto de otros hechos y no del amor compartido entre Romeo y Julieta. Espero que se inspiren un poco sintiendo a Shakespeare a través de sus conocidos personajes.

Romeo.- “Pero, ¡silencio!, ¿Qué resplandor se abre paso a través de aquella ventana? ¡Es el oriente, y Julieta el sol! ¡Surge, esplendente sol, y mata a la envidiosa luna, lánguida y pálida de sentimiento porque tú, su doncella, la has aventajado en hermosura!....!Oh, es mi amor! ¡Oh, si ella lo supiera!...Habla…; más nada se escucha; pero ¿qué importa? ¡Hablan sus ojos; les responderé!... Soy demasiado atrevido. No es a mí a quien habla. Dos de las más resplandecientes estrellas de todo el cielo, teniendo algún quehacer, ruegan a sus ojos que brillen es sus esferas hasta su retorno. ¿Y si los ojos de ella estuvieran en el firmamento y las estrellas en su rostro? ¡El fulgor de sus mejillas avergonzaría a esos astros, como la luz del día a la de una lámpara! ¡Sus ojos lanzarían desde la bóveda celeste unos rayos tan claros a través de la región etérea, que cantarían las aves, creyendo llegada la aurora!....”

Julieta.- “Oh Romeo, Romeo! ¿Por qué eres tú Romeo? Niega a tu padre y rehusa tu nombre; o, si no quieres, júrame tan solo que me amas, y dejaré yo de ser una Capuleto.”
“… ¡Solo tu nombre es mi enemigo! ¡Porque tú eres tú mismo, seas o no Montesco! ¿Qué es Montesco? No es ni mano, ni pie, ni brazo, ni rostro, ni parte alguna que pertenezca a un hombre. ¡Oh, sea otro tu nombre! ¿Qué hay en un nombre? ¡Lo que llamamos rosa exhalaría el mismo grato perfume con cualquier otra denominación! De igual modo Romeo, aunque Romeo no se llamara, conservaría sin este título las raras perfecciones que atesora. ¡Romeo, rechaza tu nombre; y, a cambio de ese nombre que no forma parte de ti, tómame a mí toda entera!


La Tragedia de Romeo y Julieta. Acto segundo, Escena II, El jardín de Capuleto.
William Shakespeare.

lunes, 8 de febrero de 2010

Curso por Iniciar!

Biblia y Teología

Curso: ¿Qué significa el Reino de Dios Hoy?

Es indudable que el paradigma del "reino de Dios" ha modelado la reflexión teológica latinoamericana de corte "progresista" en las últimas décadas, abriendo oportunidades de relaciones más fluidas entre los procesos de misión cristiana y la promoción de la vida y la justicia en nuestro Continente.
Sin embargo, la perspectiva del reino de Dios parece estar ausente de la enseñanza y el púlpito evangélico en nuestras congregaciones. ¿Cómo ocurrieron estas cosas? ¿En qué momento perdimos de vista, como Iglesia, la perspectiva de Jesús: la reflexión y practica de su Reino?
Terminando de comentar rápidamente el panorama teológico sobre el "reino", cabe mencionar que, en los últimos 5 años hemos visto surgir una nueva reflexión de corte neo-conservador sobre el Reino de Dios, en la medida que muchos sectores antiguamente reacios a la participación política de los evangélicos se han convertido hoy en activistas políticos, seguramente impulsados por el hecho que sus líderes religiosos estan a la base de las nuevas propuestas electorales. Y el reino de Dios volvió a aparecer! Sólo que esta vez, poco tiene del mensaje desafiante y cuestionador que caracterizaron a las palabras y acciones del Maestro de Galilea.
En este curso tratamos de reflexionar juntos sobre estas y otras preguntas que como evangélicos y latinoamericanos nos hacemos en la actualidad, desde una perspectiva Bíblico-Teológica, Histórica y Contextual.

Facilitador:
  • Oscar Amat y León - Sociólogo y Misiólogo. Director del Instituto para la Misión Transformadora e mail: oscar_amat@yahoo.com

Duración:

Febrero - Abril 2010

Inscripciones:

Abiertas - Público interesado en general

Modalidad:

Semi-presencial

Informes, inscripciones y costos en:

mision_transformadora@yahoo.com

jueves, 4 de febrero de 2010

Actualidad

¿Está Dios en Haití?

Por: Juan A. Estrada

DESDE la perspectiva científica el terremoto tiene una doble explicación. Por un lado, una zona sísmica, siempre amenazada por terremotos y maremotos, que se suceden con frecuencia. Por otra, que se ha practicado una deforestación masiva del país, que contrasta con la superficie de la República Dominicana, la otra parte de la isla. Además se ha dado una sobreexplotación del suelo, un agotamiento de los recursos naturales, en parte por empresas que han sido pan para hoy y hambre para mañana, y una fuerte explosión demográfica bajo gobiernos corruptos y dictatoriales, como los Duvalier, cuyo heredero se gasta hoy su fortuna en Francia. Cuando el terremoto llegó casi todo se vino abajo, incluido el centro histórico y las instalaciones estatales. Pero el barrio rico y moderno de Pétion Ville, en Puerto Príncipe, apenas ha sufrido daños. Es una isla segura, sólida y bien librada del azote natural.

La conclusión es evidente: con otra política y gobierno, otra distribución de la riqueza y otro tipo de construcciones se hubiera amortiguado mucho la violencia de la naturaleza en el país más pobre de América. Antes que preguntarse por Dios, ¿por qué permite esto?, hay que preguntar al hombre ¿cómo consentimos que tantos seres humanos vivan en la miseria, indefensos ante la naturaleza? La tragedia de Haití sigue al tsunami de Indonesia y vendrán muchos más, porque tres cuartas partes de la humanidad viven en la pobreza, sin medios para controlar la naturaleza. Tenemos los recursos técnicos y materiales para reducir al mínimo estos desastres, pero la distribución internacional de la riqueza los invalida.

¿Y dónde está Dios? Seguimos esperando milagros divinos que cambien el curso de la naturaleza; apelamos a la Providencia para que intervenga en las catástrofes naturales; rezamos y pedimos prodigios y señales. Y Dios guarda silencio y no actúa como esperamos. No aprendemos de la historia. No paró la cruz en el Gólgota; no intervino para evitar Auschwitz; no es el Dios relojero de Newton, que ajusta el reloj natural de vez en cuando; no modifica las leyes de la creación, descubiertas por la ciencia. El hombre y el universo son obra de un creador que respeta la libertad humana y el dinamismo de la naturaleza. Si buscamos al Dios milagrero, siempre a la escucha de los deseos del hombre, busquémoslo en otra religión, no en la del Dios crucificado. Es inconcebible que los cristianos sigamos esperando intervenciones prodigiosas, como en tiempos de Jesús, sin asumir la mayoría de edad del hombre y la autonomía del universo, cuyas leyes conocemos mejor y cada vez más.

En cambio, encontraremos a Dios, si lo buscamos identificándose con las víctimas y llamando a los hombres de buena voluntad a la solidaridad y la justicia; si esperamos que Dios nos inquiete, nos provoque y nos llame a colaborar de mil maneras para mitigar el dolor en Haití; si creemos que Dios no es neutral y que el contraste entre el gran mundo pobre y la minoría de países ricos clama al cielo. Hay que ayudar a Dios para que se haga presente en Haití, porque necesita de los hombres para que llegue ahí el progreso y la justicia. Los muertos y refugiados de la catástrofe tienen hambre de justicia, la de las bienaventuranzas, y Dios necesita testigos suyos para hacerse presente.

Nadie puede hablar en nombre de las víctimas sin experimentar sus sufrimientos ni padecer su forma de vida, sólo hacernos presentes a ellos. El protagonismo corresponde al ser humano: Dios es autor de la historia, en cuanto inspira, motiva y envía para la solidaridad y la justicia. El Dios cristiano no es la divinidad griega que siente celos del hombre y castiga a Prometeo, sino el que se enorgullece de la capacidad para generar vida con la ciencia y el progreso, sólo exigiendo que los recursos naturales se pongan al servicio de todos. Hay que actuar como "si Dios no existiera" y todo dependiera de nosotros, universalizar la solidaridad y cambiar las estructuras internacionales que condenan a pueblos enteros a la miseria. Desde ahí podemos esperarlo todo de Dios y pedirle que fortalezca, inspire y motive a los que luchan por un mundo más justo y solidario.

Dentro de pocos meses Haití será un mero recuerdo, excepto para los que siguen allí, y los habremos olvidado, como a Indonesia o las hambrunas del África subsahariana. La gran tragedia del siglo XXI es la de una humanidad que tiene recursos para acabar con el hambre y mitigar las catástrofes naturales, pero prefiere emplearlos en armamento, para defenderse de los pobres; en policías, para evitar que lleguen a nuestras islas de riqueza y en los despilfarros consumistas de una minoría de países. Del mal de Haití somos todos responsables y la solidaridad no puede quedarse en el acontecimiento puntual, aunque sea necesaria, sino que exige otra forma de vida.

Tomado de:
http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/613081/esta/dios/haiti.html


jueves, 28 de enero de 2010

El Replicador de Comida

Cultura y Sociedad

El otro día estaba viendo uno de los capítulos de la antigua serie "Viaje a las Estrellas - La Nueva Generación" cuando llamó mi atención el tema del famoso "Replicador de Comida".

Con el perdón de la comunidad "trekkie"1, voy a hablar como el neófito que soy sobre el tema. El punto es que el famoso aparatito, a pedido de voz, puede replicar cualquier variedad de plato terrícola o de cualquier otra civilización que tenga en su registro, utilizando las partículas subatómicas del espacio estelar y convirtiéndolas en comida o bebida para la satisfacción de las necesidades básicas de la tripulación de la nave Enterprise, sin tener que destinar enormes cantidades de espacio físico para cargar provisiones y otras vituallas fundamentales para la supervivencia.

En medio de la emoción de la serie me puse a pensar en las crisis de hambre que se producen en el mundo; en los desastres naturales que nos afectan; en las sequías y en las heladas; en las cosechas perdidas y en el futuro de la seguridad alimentaria en nuestro mundo que tiene que sufrir las consecuencias del cambio climático.

¿No sería fantástico que el famoso "replicador de comida" nos permitiese enfrentar estas crisis cíclicas de una manera distinta y asegurar la multiplicación de panes y peces entre las personas con hambre?

Por un segundo, en esta divagación que estaba empezando a hacer, me dirigí a buscar en Internet los avances en investigación que nos permitiesen soñar con una tecnología así, y para mi sorpresa encontré esto:
"¿Se acuerdan de startrek? Cuando uno de los mandos decía: "un té caliente, earl grey," y aparecía una taza de té caliente de inmediato en el futurista "replicador de comida" de la nave. Pues obtener su comida de la forma preferida y al instante puede que no sea ciencia ficción, ... sino de ciencia. Los expertos en nanotecnología están investigando como agregar ingredientes que permitirían un día "programar" los contenidos de sus existencias, en el momento, llenando su armario o frigorífico con "Alimentos funcionales" que realcen los valores de su salud, su sabor, su aroma, y su calidad" según explica David Weitz (Harvard University)." 2

¿Será esto posible? ¿Podría por fin el ser humano asegurar un mecanismo para resolver el problema del hambre y asegurar la manutención de la humanidad entera? Luego volví otra vez al principio de la realidad, y no por un problema de credibilidad de la serie "Viaje a las Estrellas" sino porque recordé la famosa frase de Einstein acerca de que, “Ha quedado patente que nuestra tecnología ha superado nuestra humanidad.”

La idea del "replicador de comida" apareció ante mí con dura claridad: Si alguien llegara a inventar un aparato como ese, serían los propios seres humanos quienes se encargarían de destruirlo o monopolizar su uso, en función de mantener la dinámica del mercado y las ganancias de quienes detentan el poder económico. Al mejor estilo de los crímenes que realiza una empresa que arroja al río o echa al mar los excedentes de su producción si es que estos van a hacer bajar el precio de la leche o del arroz en el mercado, el "replicador" tendría que ser inmediatamente declarado un peligro para la economía del mundo. Su inventor sería puesto entre rejas y la fórmula de invención inmediatamente destruida o cuidadosamente guardada.

Recordé, entonces, otra vez la frase de Einstein y la relacioné con un personaje de la película "Powder" quien reflexionaba en los siguientes términos al concluir la cinta: "Einstein dijo que nuestra tecnología había superado a nuestra humanidad, ojalá que algún día nuestra humanidad pueda superar a nuestra tecnología."

1 Grupo de fans, quienes son expertos y conocedores de toda la parafernalia y la tecnología futurista de esta conocida saga.

2 Ver la nota completa en:
http://www.euroresidentes.com/Blogs/alimentacion/2006/03/cocina-y-tecnologa.html